sábado, 2 de febrero de 2013

Gone Too Soon

Recorro con mis manos todas y cada una de las miles de fotos que tengo con ella. Odiaba tanto el formato digital, que conservó su vieja Polaroid para inmortalizar los momentos más importantes de su vida. La daba igual gastarse cinco dólares en cada carrete, y ahora me doy cuenta de que todo ese gasto valió la pena.
Me siento en el sofá con cuidado de no molestar a la pequeña de cabellos dorados y ojos marrones, que tanto se me asemeja a ella, y que está durmiendo plácidamente con una manta por encima suya.
Cojo una foto al azar y la miro.
Era preciosa.
¡Qué cojones! Es preciosa y perfecta.

Flashback

-¿Quieres hacer la foto de una maldita vez Pierre? - pone los brazos en jarras y me saca la lengua a la vez que yo pulso el disparador.
- Muy favorecida, sí señor - agito la foto para que se vea y comenzamos a reír.
- Muy guapa Emm - Jeff ríe y la revuelve el pelo.
- No vuelvo a ir de picnic con vosotros - se cruza de brazos cómicamente y pone una mueca de enfado muy graciosa y que tanto me gusta.
- ¿Conmigo tampoco? - la abrazo por la espalda y coloco mi cabeza en su hombro.
- No. Contigo tampoco - hace un puchero y dejo un beso en su cuello, otro en su mejilla y me la quedo mirando sonriente - Bueno vale... Tú vienes. Aunque sigo enfadada con todos vosotros.
- Claro... Eso es para que no escuchemos como fabricáis bebés. No nos mientas Emma. No quieres que vengamos por eso - David la mira mal y ella le saca la lengua, momento que aprovecho para dejar un nuevo beso en sus labios.
- ¿Nosotros fabricamos bebés? - ella niega la cabeza y veo como todos se sientan en aquel acantilado, así que hago lo mismo, dejándola sentada entre mis piernas y con la cabeza apoyada en mi hombro.
- Esto es precioso... - susurra y sonríe. La miro y no puedo evitar sonreír cuando un flash salta y veo a Seb secándose una lágrima imaginaria.
- Sois muy cuquis - dice mi amigo y me tiende la foto.

Fin Flashback

Y es esa misma foto la que estoy mirando ahora mismo con una sonrisa idiota en mis labios. Cojo otra.
Nos veo a ambos bailando. Yo con un traje de pingüino que no me volveré a poner jamás y ella con un precioso vestido blanco. En la parte de atrás de la foto se puede leer un "Pierre y Emma. 28 de Junio de 2010. Siempre" escrito con su redondeada letra.
Lo gracioso de la foto no es que fuese nuestro primer baile como marido y mujer, no, es que estábamos bailando Everything I Do (I do it for you) de Bryan Adams, la canción con la que la conocí en aquella pequeña tienda de discos de Nueva York.
Dejo con cuidado la foto y se cae una al suelo en la que Emma aparece debajo de un edredón blanco y solo sobresalen sus ojos, su nariz y el comienzo de una sonrisa.

Flashback

- ¡No me hagas fotos cuando me acabo de despertar, Pierre! - grita mirándome - ¡Dámela ahora mismo!
- ¿Y si no quiero? - se gira poniéndose encima mía y estiro los brazos hacia atrás para que no la coja.
- Maldito bastardo... ¡Dámela! - comienza a reptar encima mía para llegar hasta la foto y decido hacerla cosquillas, acto que consigue que apoye todo su peso encima mía y comience a reír sin pausa.
- ¿Me dejas quedarme la foto? - pregunto poniéndola ojitos.
- No - dice entre carcajadas - Pierre... Para... Para - veo como unas cuantas lágrimas salen de sus ojos y continúo.
- Anda porfi, que me la guardo y nadie la ve. Porfi, porfi, pooooooorfi - paro de hacerla cosquillas y me mira mientras recupera el aliento.
- De acuerdo... - me mira estando todavía encima mía y cuando ha recuperado un ritmo de respiración normal me mira a los ojos - Pierre...
- Sí, yo también te quie...
- Estoy embarazada - me interrumpe y me la quedo mirando con los ojos como platos - Pierre, respira.
- Lo hago, lo hago... - cojo aire y lo expulso rápidamente - ¿Estás... Segura? - asiente - ¿De verdad de la buena?
- Lo comprobé la semana pasada con Jackie - la novia de David - ¿Qué te parece? - está asustada por mi reacción. Lo sé. La conozco demasiado bien.
- ¿Qué me va a parecer? - sonrío ampliamente - ¡Voy a ser padre!

La abrazo fuertemente y ella ríe antes de posar mis labios encima de los suyos.

Fin Flashback

Una pequeña y leve tos me aparta de mis recuerdos durante unos pocos segundos. Lo que tardo en coger a la niña en mis brazos, subirla a su cama, dejar un beso en su mejilla y dejarla que duerma en condiciones.
Me acuerdo del día que nació Sophie. No dejé de llorar y sonreír en todo el día. Parecía un gilipollas, riendo mientras que lloraba y abrazaba a Emma.
La primera vez que cogí a Sophie en brazos, que creía que se me iba a caer al suelo y se me iba a romper.
Las primeras palabras de la niña y los primeros pasos que dio de la mano de Emma y mía.

Flashback

- ¿Qué te pasa? - veo como Emma cierra los ojos y se agarra al marco de la puerta.
- Un leve mareo. Me he levantado demasiado rápido. No pasa nada - sonríe restándole importancia al asunto.
- Emm - me levanto y me pongo delante suya mirándola directamente a los ojos - Llevas así desde que nació Sophie, y eso fue hace más de dos años... ¿Qué te pasa?

Sus ojos se humedecen rápidamente. Creo que nunca la había visto así. Cae al suelo entre lágrimas y me agacho rápidamente junto a ella. La rodeo con mis brazos para que sepa que estoy a su lado, protegiéndola mientras que la abrazo fuertemente.

- Pierre... Me estoy muriendo - dice mirándome a los ojos y en un susurro.
- ¿Qué? - mi voz es incluso más débil que la suya. Noto como todo mi mundo se viene abajo, se destruye en apenas unas milésimas de segundo - No... No puede ser...
- Tengo cáncer... Me lo comunicó el médico la semana pasada...
- Pero eso se puede curar - una leve esperanza se instala en mí y acuno su cara entre mis manos - Con mucho tratamiento, y sé que es doloroso, pero se puede curar - Esto no puede estar pasando. Mi Emma. No puede ser.
- Es terminal... Me han dado un año como mucho.

Agacho la cabeza pestañeando rápidamente para aguantar las lágrimas que se van formando en mis ojos. Tengo que ser fuerte. Por mí. Por ella. Por Sophie.

- Pierre... Mírame... - sube mi cara para que la mire a los ojos, esos preciosos ojos que van perdiendo su brillo poco a poco - Te quiero, y siempre, siempre lo haré. Pero tienes que prometerme que serás fuerte por Sophie. Ella te necesitará.
- No puedes irte... No puedes dejarme solo...
- Siempre tendrás una parte de mí contigo... Además... - sonríe de lado - Todavía me queda un año. No pienso morirme sin verte sonreír una vez más, cacho de idiota. Y tampoco sin haber disfrutado el tiempo que me queda contigo y con la niña.

Sonrío levemente y ella me devuelve una amplia sonrisa. Es Emma. MI Emma. Y siempre lo será.
Deja un leve beso en mis labios y me sonríe de nuevo, solo como ella sabe, de esa forma que logra tranquilizarme y me hace saber cuanto la importo, cuanto soy para ella.

- Ven - me levanto del suelo y extiendo una mano - Vamos a aprovechar el tiempo que nos quede. Los tres juntos - cojo su cámara y la levanto del suelo de un leve tirón.
- Así es como quiero verte durante el resto de este año. ¿Me lo prometes? - asiento y deja un beso en mis labios antes de subir corriendo las escaleras.

Todavía no puedo asimilarlo. No puedo creer que no vaya a volver a verla cuando pase este año. ¿Y quién sabe si los médicos se han equivocado y la queda mucho menos? Pero todos esos pensamientos se me van al verla bajar con una adormilada Sophie que nos mira extrañada mientras se frota los ojos con sus pequeñas manitas.

Fin Flashback

Todos los sitios a los que fuimos, todas las risas que nos echamos y también las sonrisas, las fotos que ahora están encima de la mesa, las palabras dulces y de ánimo, y sobretodo Emma no dejan de pasarse por mi cabeza en pequeñas punzadas de dolor y de felicidad.
Ni tampoco la última vez que me sonrió.
Ambos, sentados en el porche de nuestra casa. Me mira, la miro y la susurro un "Te quiero" y ella un "Te amaré siempre. ¿Lo sabes?" Un asentimiento por mi parte. Un roce de nuestros labios. Su mano en mi mejilla, acariciándola. Yo que noto como su fuerza disminuye, sus latidos bajan y me deja, poco a poco, con una sonrisa en su rostro. Muy ella. Muy Emma. Un grito de mi parte y un eterno abrazo que sé que ella no me va a devolver porque ya no está conmigo.
No puedo evitar ponerme a llorar como lo hice en ese momento. La única diferencia es que ahora no está en mis brazos.

- Papi... - veo a Sophie delante mía y me seco las lágrimas rápidamente - No llores, papi - la niña me abraza rodeando mi cuello con sus delgados brazos.
- Lo siento si te he despertado - la niña niega con la cabeza y se sienta encima mía.
- ¿Estás viendo fotos de mami? - asiento y ella coge una en la que salimos los tres - Ella te quería mucho. No llores papi.
- A ti también te quería mucho, ¿lo sabes? - ella vuelve a asentir y me mira. Y sonrío porque Emma tenía razón. Siempre tendré una parte suya a mi lado. Sophie. Y esa mirada traviesa que la niña ha heredado de su madre.

Porque sé que no se ha ido del todo. Que está a mi lado, guiándome para que Sophie sea una niña adorable y perfecta, como ella. Para que no cometa ningún error. Para que sea el músico que siempre he querido, y el padre que desde hace poco quise ser.

"Like a shooting star, flyin' across the room. So fast, so far. You were gone too soon. 
You're part of me, and I'll never be the same here without you. You were gone too soon"

No hay comentarios:

Publicar un comentario