miércoles, 23 de enero de 2013

Here I go again.

 - No chicos. No tengo ganas. No podéis obligarme a nada. Soy mayorcito - refunfuño mientras dos de mis mejores amigos me arrastran hacia la entrada de un bar en el pueblo en el cual hemos parado el autobús para pasar la noche. Mañana continuaremos con nuestro camino hacia Manchester para seguir con la gira, pero hoy me han amargado toda la tarde.
- Vamos Max - Josh me pone ojitos - ¡Tienes que olvidarte de ella! Y ¿qué mejor forma que tomarte unas copas con tus amigos? - alza varias veces las cejas y me sueltan cuando estamos en la puerta - Ahora... Entra.
- No chicos. No me apetece.
- ¿Te vas a tirar toda la noche llorando o maldiciendo cosas por una chica que se ha tirado a otro mientras tú estabas de Tour? - miro mal a Dan y él alza las manos - La verdad duele, eh.
- Sois unos cabrones. Ambos - les miro mal y abro la puerta del bar.

Sí, me iba a haber tirado toda la noche pegando de hostias a una pared que no tiene la culpa de la mierda de vida que tengo. Ni tampoco la culpa de que la chica por la que he dado muchas cosas y por la cual he arriesgado otras tantas, se haya tirado a su mejor amigo en repetidas ocasiones aprovechando que yo no estaba en casa.
Un montón de gritos se escuchan cuando entramos, debe ser que hay karaoke o algo así, porque varias personas bajan de un escenario entre aplausos, silbidos y esas cosas.

- Buenas chicos - una chica pelirroja nos mira cuando nos sentamos en la barra - ¿Qué os pongo?
- Tres cervezas - Dan la guiña un ojo y la chica niega con la cabeza mientras sonríe.
- Ahora mismo os las pongo.
- Pues no está nada mal ¿no? - Josh no para de mirar a todas partes, como un niño pequeño al que llevas a una tienda de caramelos por primera vez - Para ser un pueblo tan enano, tiene un bar considerable.
- Aquí tenéis vuestras cervezas y vuestros números - la chica nos deja los tres botellines y tres hojas con un número escrito.
- Muchas gracias pero... ¿Para qué sirven los números? - pregunto y ella sonríe.
- Hoy tenemos noche de karaoke, así que, para que sea más ameno y no canten siempre los mimos, decidimos meter en una urna cien números y con cada consumición te toca uno. Aparecerá en la pantalla el nombre de la canción y el número de las dos personas que vayan a cantar la canción, así que estad atentos.
- ¿Y si no queremos cantar o nos vamos antes de hacerlo?
- Hay que invitar a todo el bar a una ronda de chupitos. Y si huyes, te encontraremos. Si cantas, tienes otra bebida gratis. Elegid bien - la chica sonríe y se va a la otra punta de la sala para atender a otras personas.
- Me cago en vosotros, que lo sepáis - miro a los chicos y comienzan a reírse escandalosamente- Os odio.
- Nos lo agradecerás algún día, que lo sepas.

Varias personas se arriesgan con diversas canciones. Desde el rock más antiguo, hasta el pop más actual. Algunas de ellas no cantan tan mal, sobretodo cuando se conocen la canción, pero otras... Necesitas tapones para el oído para soportarlo.

- ¡Ahora Here I Go Again de Whitesnake! - anuncia el chico que está sacando los papeles, tanto de canciones como de participantes -  Y los concursantes son... ¡53 y 20!

Un grupo de chicas comienza a gritar y a levantar a una de ellas, la cual niega con la cabeza rápidamente y las chicas la recuerdan lo de los chupitos.

- Ya tenemos a nuestro número 53. ¿Y el 20?
- Max... Max... ¡Max! - Josh me grita y le miro - Tú eres el 20.
- ¿¡QUÉ!? - miro mi número y en efecto, es el 20 - Anda Josh, sal por mí. Porfi, porfita. Aaaaanda - le pongo ojitos y entre él y Dan me levantan.
- ¡Aquí está el 20! ¡Aquí, aquí! - Dan me señala y no me queda otra que subir al escenario junto a aquella chica.
- Pues aquí tenéis los micrófonos y después veremos vuestra puntuación.- el chico nos da uno a cada uno - Dentro música.

Una canción que conozco muy bien gracias a mi familia, a la cual la encanta este tipo de música de los 80s, comienza a sonar. Veo como Josh y Dan alzan los pulgares y sonríen mientras se acaban las cervezas. (en cursiva es Max y subrayado la misteriosa chica, en negrita ambos.)

 I don't know where I'm goin - comienzo a cantar en un tono algo bajo mientras el resto me mira-  but I sure know where I've been. Hanging on the promises in songs of yesterday.  An' I've made up my mind, I ain't wasting no more time. But here I go again, here I go again. 

Tho' I keep searching for an answer - la chica mira nerviosa a la pantalla con la letra y continúa con los ojos cerrados mientras que sus amigas gritan desde una fila cercana-   I never seem to find what I'm looking for. Oh Lord, I pray you give me strength to carry on 'cos I know what it means to walk along the lonely street of dreams - termina de cantar con una sonrisa en la cara.

 Here I go again on my own goin' down the only road I've ever known. Like a drifter I was born to walk alone - comenzamos a cantar los dos, la miro y sigue sonriente.
-An' I've made up my mind
- I ain't wasting no more time. 

Just another heart in need of rescue , 
waiting on love's sweet charity - canto mientras hago algunos movimientos de baile y ella ríe mientras me mira.
An' I'm gonna hold on for the rest of my days 'cos I know what it means to walk along the lonely street of dreams - me mira cómplice mientras sonríe de vez en cuando con una sonrisa picarona, y esta vez el que sonríe soy yo.

Here I go again on my own goin' down the only road I've ever known. Like a hobo I was born to walk alone - cantamos juntos, mirándonos, con los micrófonos unidos y sonrientes.
An' I've made up my mind, I ain't wasting no more time 
But here I go again, here I go again, Here I go again, here I go - la miro mientras hace ese espectacular grito y ella sonríe después, mientras que varias personas comienzan a aplaudir.

' Cos I know what it means to walk along the lonely street of dreams. Here I go again on my own goin' down the only road I've ever known. Like a drifter I was born to walk alone 'cos I know what it means to walk along the lonely street of dreams. - seguimos cantando y ella me mira retándome, la agarro de la cintura y seguimos cantando, con su espalda pegada en mi pecho y bailando como si se tratase de un videoclip demasiado rockero. 

Here I go again on my own goin' down the only road I've ever known. Like a drifter I was born to walk alone. An' I've made up my mind, I ain't wasting no more time but here I go again, here I go again, 
here I go again, here I go, here I go again



Terminamos de cantar bastante pegados, sonrientes y respirando agitadamente. Hay un momento de silencio antes de que mis oídos se inunden con sonidos de aplausos, silbidos y mire a mis amigos, están haciéndome una ola al fondo del bar mientras sonríen victoriosos y chocan sus manos.

- ¡Soy Laine! - dice mientras me mira.
- Max - la respondo y el chico de antes nos obliga a bajar del escenario - Cantas muy bien.
- No es para tanto. La rubia que está conmigo canta veinte veces mejor que yo - bajamos y sus amigas vienen a recibirla, al igual que los míos conmigo.
- ¡Eres un puto hacha Max! - Dan da una palmada en la espalda y yo sonrío - ¿Ves como ha sido una buena idea el venir aquí? - asiento y miro a Laine, la cual se acerca a nosotros.
- Buenas - ella nos mira a los tres - Que mis amigas y yo nos preguntábamos que si os apetece tomar algo con nosotras, hay hueco en nuestra mesa para tres personas más.
- ¡Encantados! - Josh se pone entre medias de Dan y mío con una amplia sonrisa - Y más si es con una cantante tan genial.
- Repito que no es para tanto - ríe y nos invita a ir con ellas.

Pasamos toda la noche con esas maravillosas chicas. Tampoco son de aquí, solo pasaban la noche, igual que nosotros. Ellas iban camino de Sheffield a pasar parte de las navidades y después volverían a Londres, donde viven todas salvo una, que es de Sheffield.

- Bueno, pues nosotras nos tenemos que ir si no queremos quedarnos dormidas mañana en la carretera - dice Stella, la rubia que Laine decía que cantaba mejor que ella.
- Sí. Y nosotros igual, o no llegaremos nunca a este paso - nos levantamos y tras pagar nuestras consumiciones salimos del bar.
- Ya nos veremos - las chicas se despiden con la mano y comienzan a alejarse.
- ¡Vamos! ¿A qué esperas? - Josh y Dan me dan pequeños empujones y salgo a por Laine.
- Oye - la cojo del brazo parando su camino durante unos segundos - ¿Te importaría darme tu número? Por si algún día te apetece salir conmigo  por Londres. Aunque si no quieres no te obligo eh, me voy por donde he venido mejor - me revuelvo el pelo y cuando me doy la vuelta una risa me para.
- ¿Tienes un bolígrafo? 
- ¿Te vale mi teléfono? - asiente y se lo dejo. En algo menos de cinco minutos, ya nos hemos separado tanto que solo distingo la melena rubia de Stella y fin.

*5 meses después*

- Max, ¿has visto mi camiseta? - el pelo castaño oscuro, debido al agua, de Laine aparece por la puerta y yo niego con la cabeza - ¿No está por ahí? - vuelvo a negar con la cabeza - ¡No me jodas que no sabes donde la dejaste Max!
- En realidad la tiré. Tenía cosas mejores que hacer - la miro está solamente con el albornoz y su pelo va formando pequeños rizos a la vez que se va secando.
- Eres idiota. ¿Te importaría buscarla? - sonríe y me encojo de hombros.

Se mete de nuevo en el baño tras coger una de mis camisetas de la silla.
¿Estamos juntos? Sí. 
Después de terminar el Tour y nada más llegar a Londres la llamé. No había parado de pensar en ella en las dos semanas que había durado el Tour y ella aceptó. Tuvimos varias citas y ¡Zas! Surgió el amor. Josh y Dan son unos puñeteros pesados con el tema. Dicen que les debo una muy gorda por haberme obligado a entrar a aquel bar, y en realidad, creo que es así. Porque ella es perfecta, me hace reír, tiene unos gustos parecidos a los míos y además, los chicos y mi familia la adoran. ¿Qué más se puede pedir?

- ¿La has encontrado? - niego con la cabeza mientras que la miro.
- Aunque mi camiseta te queda muy bien - la guiño un ojo y ella se tira encima mía, haciendo que con la cabeza le de a la pequeña cadena que tengo en la mesilla, encendiéndola y haciendo que suene Here I Go Again, la canción que hizo que nos conociésemos. Nuestra canción.

- No pienso cantarla, que lo sepas - dice sonriente desde encima mía.
- Yo tampoco - me acerco a ella y poso mis labios encima de los suyos, sacándola una sonrisa antes de que comience a devolverme el beso, continuando el juego.